Resumen semanal: cambio de locación laboral junto con otras tensiones acumuladas para inicio de agosto, y para cerrar chingón la semana... me abrieron el coche, los pinches jodidos ni siquiera saben que se armaron con un par de saquitos bien caros que en su pu** vida iban a poder comprar y yo, bueno hice el coraje de mi vida. Lo más bizarro es que yo chillaba cual Magdalena pero en realidad no estaba pensando en el robo miserable. Miren que tener que perder casi 10 mil varos pa poder desahogarse agusto de tantas carguitas emocionales...
Pero ya prontito.
Y por lo menos con el cambio de puesto, nos olvidamos del lastimero post anterior en donde me quejaba de falta de pasta... ¿Cuándo vamos a escoger nuevos sacos?
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