Por azares del destino (o mis estúpideces tecnológicas si así se quiere ver; más de eso en el siguiente post) hoy regresé temprano a mi casa y rumbo a mi pueblo en mi fiel metrobus tuve la oportunidad de ser testigo de una plática reveladora entre dos niños (¿niñas?, no lo sé, su vocecilla rayaba en esa escala en donde aún no se puede identificar el sexo del locutor y no iba a voltear descaradamente; pero quién me haya oído hablar a mí se dará una ligera idea de a que me refiero, vocecita así como de niño de 13 años... y eso que yo ya pasé la pubertad), la cuál trataré más o menos de recrear para ustedes a continuación:
Vocecita andrógina 1: Pamela esta de veras tirada a la chingada, dice que no puede olvidar a (nombre extraño de un fulanito) y yo de plano le digo que si fuera así ni siquiera tendría ganas de pararse para ir a la escuela, ni empedarse todos los días y andar en el desmadre, no mames ¡y eso que era lunes!
Vocecita andrógina 2: Yo la verdad quiero mucho a mi hígado para hacerle esas chingaderas
Vocecita andrógina 1: Y luego traen unos rollos bien cabrones de anorexia o bulimia también, el otro día no se que güey se quería suicidar por que no cabía en un pantalón talla 38...
(aquí se me escapo una risita pendeja e inoportuna y posteriormente me dí cuenta de que yo soy talla 38!, ¿que los bulímicos y anoréxicos no aspiran de menos a una talla 0?... mmmm ¿era talla europea?... y en estas cavilaciones perdí un trozo de conversación)Vocecita andrógina 2: Pues lo que debería hacer Pamela es clavarse en la escuela, dice que quiere estudiar medicina y criminología pero la neta no veo que se esfuerce mucho y para llegar a algo que se quiere hay que aplicarse cabrón. ¿Así como quiere que la relación con ese güey o alguien más funcione? Es así como si te comprometes con alguna meta en tu vida pues también te vas a comprometer con alguien...
Y ya no pude enterarme de más, bueno hubo un bonus extra, algo así como que le soportaban su mal humor al otro fulanito por haberse peleado con Pamela porque a final de cuentas para eso están los amigos pero que todo tiene un límite, cosa que me parece muy pero que muy loable y cierta de su parte. Total que cuando se iban a bajar voltee para ver a los dueños de tan grácil filosofía de vida a tan corta edad (yo juraba que eran algo así como emos o ya de perdida unos pubertos ahí medio alternativos) y resultó que eran unos chavalillos góticos de no más de 15 años (¿¿¿¿chavalillas???? me quede igual al verlos que al oirlos).
Tanta claridad a tan corta edad me asusta (más que todo el maquillaje que traían encima y eso ya es decir bastante) pero tengo dos comentarios para mis cuervillos filosóficos:
1. 13 años después las cosas no cambian mucho y hasta le agarras el gusto a echarte unos drinks en lunes y
2. me hubiera gustado tener esa claridad a los 15 años
Lo único que aplico ahora es el maquillaje, espero no tan recargado...
el compromiso con mi futuro creo que lo perdí cerca de los 19.
Había usted de ver...