domingo, octubre 14, 2007

Octubre 14

"Lo más valioso que he aprendido en la vida es que no hay que arrepentirse de nada. La vida es corta, la naturaleza es hostil y el hombre es ridículo."

Tan corta es la vida, que ya ha pasado un año desde que te ví entrar por la puerta de ese bar donde nos conocimos.
Un año en el que aprendí mucho más que en los últimos 10, un año en el que reí mucho, quise más y lloré lo triple de todo eso.
Un año que se ve va durarme otros 3.

Gracias por enseñarme que puedo querer como nunca había creído posible querer.
Gracias por enseñarme que quererte a ti mismo es lo primero para querer a los demás.
Gracias por descubrir conmigo fases de mi que no conocía.
Gracias por la confianza que alguna vez nos tuvimos, aunque después se perdió.
Gracias por hacerme sentir tanto que creí que el corazón me iba a explotar dentro del pecho.
Gracias por las tardes.
Gracias por las noches.
Por los interminables cafés.
Por los helados de menta con chocolate.
Por Chopin en mi casa a las 6 de la tarde.
Por enseñarme a manejar.
Por el PST.
Por tu risa.
Por tus ojos.
Por tu espalda.
Por Ti.

Pero por encima de todo eso, gracias por ayudarme a entender que a veces no es suficiente todo el cariño y el amor del mundo para tener el valor y el coraje de hacer que las cosas pasen.
Es lo más duro que he tenido que aprender.

Ayer no llovió como aquella noche, ni apareciste tu como hace un año.